12/09/2016

LA VIDA DE UN PINCHADISCOS

Desde tiempos inmemoriales, en cualquier tipo de escenario, siempre hubo estrellas y secundarios de lujo. Personas que hacían un trabajo igual o más importante que el del protagonista.
Muy identificables son los del mundo del cine o del deporte, pero también los hay en otros ámbitos como el científico, el político o el militar.
Y entre ellos también está del que hoy quiero hablar, y con el que me siento identificado. El de la animación musical en locales de ocio.

En un momento en el que los Dj’s son los nuevos dioses de la noche (o el día), haciendo apariciones estelares, con actuaciones breves, y ganando dinero como si fuesen grandes empresas, me gustaría destacar el papel de los que yo denomino, y donde me incluyo, pinchadiscos.

Somos ese tipo de personas que nos metemos sesiones de 4, 5, 6 o más horas del tirón, poniendo música cuya preparación no va más lejos de tener en la recámara dos o tres canciones además de la que está sonando. Tenemos la obligación de conocer todo tipo de grupos dado que ponemos todo tipo de música, y si nos pedís algo que desconocemos, intentamos descubrir qué es para que no nos pase la próxima vez.

Puede que no tengamos, y hablo por mí, la técnica más depurada a la hora de mezclar (la cual tampoco es que me haga mucha falta), pero desde luego lo que sí tenemos son muchas horas de música, muchísimas. Escuchadas y pinchadas. Vivimos de nuestra cultura musical más que de nuestra habilidad para mover faders y knobs.
Y no sólo esa cultura abarca lo que nos gusta, sino también tenemos que intentar conocer casi todo lo que hay, porque a ver quién es el guapo que se hace una sesión de 6 horas poniendo sólo un único estilo sin que se te vacíe el bar.

Porque esa es otra, y ahora voy a hablar en primera persona. Yo pincho en un bar, no en un club. No tengo setlist. Y a mí nadie me hace el warm up antes de empezar; empiezo en el mismo momento en el que se abre el local, más o menos.
Mi cabina no tiene lujos, ni monitores para oír perfectamente lo que estoy pinchando al igual que lo oís vosotros, ni siquiera es amplia. Pero me da igual que no sea así, no me importa. Entre otras cosas porque he conseguido que las mías hayan sido siempre muy particulares y con un encanto especial, y a las pruebas me remito (en concreto, aquí).

No aparezco en flyers ni carteles (salvo contadísimas excepciones); a mí la gente no me va a ver a priori, sino que entra en el bar porque quiere, y si estoy haciendo bien mi trabajo, puede que me hagan el caso que preciso para alimentar mi ego hora tras hora, y darme la enhorabuena, en amigable charla, si me lo hubiese merecido.
Porque sí, yo con la gente hablo cuando me dicen algo, y me agacho, y me retuerzo, y me suspendo en el aire si fuese necesario para conseguirlo. Creo que es parte de mis funciones escuchar, por lo menos, lo que me quieren decir los que me rodean –otra cosa será ya que pueda hacer caso a todos los comentarios, por razones obvias–.

Me gusta mucho lo que hago, a pesar que pueda parecer un trabajo menor y al que la gente no le da importancia. “Pídete el día libre, no creo que pase nada si no vas”, es de las cosas que más me molestan que me digan.
Claro que no pasaría nada, no soy el ombligo del mundo, pero mi obligación es cumplir semana tras semana con mi horario y mi cometido, que no es otro que el tratar de entretener –en el aspecto musical, por lo menos– a todos aquellos que vengan al bar. Y esa es para mí una labor importantísima.

Así que espero seguir siendo pinchadiscos el tiempo que sea necesario, y lo seré a mucha honra.

 

Besos para ellas y un abrazo para los demás.
Se os quiere y lo sabéis.

 

P.D.: tras estas Ferias 2016, he podido acometer varios nuevos hitos en mi “carrera” como ha sido poder pinchar al aire libre –lo cual ha sido una auténtica gozada–, y compartir cabina con hasta 4 invitados de lujo (más un “sugestor” o “sugiriente” de canciones), que hicieron la tarde de lo más amena.
Borja, Mate, Jaco, Mike, Búclez, gracias por el súper viernes que nos regalamos.

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QUÉ TIENE ESTA BOLA...
MATAR UN RUISEÑOR

2 Comments on “LA VIDA DE UN PINCHADISCOS

Onti
15/09/2016 at 5:13 pm

Entrada brutal! lástima no haber estado ese viernes tarde con tanto crack.. Abrazo chicos!

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patyvarela
15/09/2016 at 5:34 pm

Lo que nos hubiese faltado… Tú!!
Hubiese habido visita policial sin ningún tipo de duda.
Un abrazo, Onti!!

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