Etiqueta: manta

  • MANTA, PELI Y PIZZA

    MANTA, PELI Y PIZZA

    «Hoy domingo de manta, peli y pizza!!»

    Escribes esto, todo contento, en las múltiples redes sociales que habitas –y que conforman ese mundo idílico en el que crees vivir–. Suena fenomenal, y es un plan con una pinta estupenda, pero, volvamos un poco para atrás…

    El día ha empezado unas horas antes –cuando te has levantado, todavía no sabiendo muy bien qué hora era, dónde estabas, o cómo llegaste ahí–. Y has estado unos dos minutos mirando fijamente un zapato suelto que hay por el suelo del dormitorio, mientras estás sentado en el borde de la cama esperando que toda la sangre empiece a fluir por tu cuerpo escombro.

    A esto has llegado porque ayer pensaste que si los mayas fallaron en su predicción del mundo, tú estabas seguro de saberlo, y el fin del mundo iba a llegar hoy. Así que te convertiste en el embajador de Jäger y de Jose.
    Total, no iba a haber un mañana…

    Pero ese «mañana» ha llegado y quieres que se pare la vida, porque te quieres bajar.

    Has deambulado sin sentido por la casa, sin saber muy bien qué querías hacer.
    Te vuelve a asaltar de nuevo la pregunta de todos los domingos que no es otra que «¿Desayuno tarde o como pronto?».
    Así que, mientras decides qué hacer, comes un trozo de pan con mantequilla; sigues con los restos de comida que hay en la nevera; pasas a unos Bocabits rancios que llevan abiertos desde el día que se inventaron; y para pasar el trago, haces café. Pero te acabas bebiendo una Coca-Cola que hay abierta desde anoche.
    Vamos, lo que viene siendo un brunch castizo y casero.

    Lobato suena de fondo, mientras piensas que por qué no se calla un poco. Quieres pensar unas cosas para dentro, y no te deja.
    Además ya qué más da, el Mundial ha perdido todo el interés que puede despertar un acontecimiento deportivo un domingo por la mañana.
    Simplemente lo pones para ver si alguien en la salida se estaza, y lo sabes. Luego ya lo dejas puesto por la pereza que te da apagar la televisión.

    En este instante sólo quieres que vayan pasando las horas para que te vayas encontrando de nuevo con esa persona que sueles ser de lunes a jueves, y que se transforma nada más salir del trabajo el viernes.

    Para ello, ya has intentado la cocina creativa fusión, con resultados más bien mediocres, pero que te ha servido para alimentarte. Has podido observar que tu cara, poco a poco, está pasando de ser de corcho a más o menos gomaespuma. Aunque la mirada sigue siendo la misma con la que mirabas fijamente el zapato esta mañana.

    Te has paseado un poco por Facebook para ver si alguien ha colgado alguna foto de la que te puedas arrepentir. Aunque ayer, cuando te la hicieron, te pareciese la mejor de la historia. Qué mejor que una instantánea con los pantalones bajados mientras sodomizas a una pobre estatua, ¿verdad?

    Y entonces llega ese momento en el que escribes «¡Hoy domingo de manta, peli y pizza!».
    Cuando en realidad lo que estás es completamente desparramado sobre el sofá porque no tienes fuerza ni para ponerte en cualquier posición medianamente anatómica que te permita estar cómodo. Como manta estás usando el trapo de la cocina que has usado como servilleta y que aún sigue por ahí. La peli es la que están emitiendo en Antena 3, porque aún no has cambiado de canal –y mucho menos has hecho el esfuerzo de poner un DVD, desde que acabó la Fórmula 1–.
    Y pizza… Quién tuviera una pizza en este instante!!

    Pero no vas a poner todo esto en tu estado idílico de Facebook, ¿no?.

     

    Besos para ellas y un abrazo para los demás.
    Se os quiere y lo sabéis.

  • RELATO CORTO DE UN DOMINGO DÉJÀ VU

    RELATO CORTO DE UN DOMINGO DÉJÀ VU

    Me apetece escribir algo, aunque simplemente sea para contar que una vez más, he tenido un «Domingo déjà vu».

    A una gran parte de nosotros nos suele pasar lo mismo.
    Salimos hasta tarde el sábado. Nos levantamos como nos levantamos el domingo. Por lo que  toda la actividad neuronal del día que seremos capaces de generar será «¿Dónde pido comida hoy?»
    ¡Importantísimo no realizar otra!

    Dicen que Napoleón fue a Waterloo un domingo por la mañana. O que la socorrista que la lío parda, también lo hizo en este fatídico día de la semana (mira que echar ácido clorídrico encima de sulfato de sodio, o de cloro… ¿Sulfato?)

    Como mucho echamos una ojeada a nuestras redes sociales para enterarnos de todo aquello que se nos escapó anoche por alguna u otra razón. Y cotillear, de paso, que ha hecho la «jovena» que te mola para ver si todavía tienes una puerta abierta o te han dado con ella en toda la nariz.
    También nos puede valer para ver que hemos hecho nosotros mismos, si es que la sangre de Baco ha fluido cual torrente por nuestras venas. Y las lagunas de memoria han pasado de ser las de Ruidera a ser el Lago Baikal.

    Lo bueno es que como ya, por fin, ha salido el sol, vosotros que podéis os habéis ido a regenerar cual pila recargable bajo la intensidad de los rayos que van desde el infrarrojo al ultravioleta.
    Yo esta parte la evito, no sea que mañana en vez de parecerme a Iniesta en el blanco de la piel, torne más a ser Elmo, el personaje de Sesamo Street.
    Y eso no es plato de gusto para mi delicada piel. Os lo puedo asegurar.

    Para acabar el día, pues, sólo queda elegir qué peli ver. Aunque ahora en vez de bajo manta lo haremos bajo el aire acondicionado.
    Esta elección suele ser fácil. Pues veremos la película que emitan en el canal que esté puesto. Porque los domingos podemos llegar a ser tan vagos, que con tal de no levantarnos del sofá, somos capaces de ver todo el día la misma cadena.

    Así que amigos, feliz déjà vu a todos. Y que el próximo domingo, tengamos de nuevo otro. Porque total, esto es lo menos malo que nos puede pasar.

     

    Besos para ellas y un abrazo para los demás.
    Se os quiere y lo sabéis.

    P.D.: este post no entrará en la historia de las grandes obras universales, pero bueno, me apetecía escribir. Y mirad, de regalo, esta estupenda LISTA de chanson francesa, obra de mi amiga María (gracias por ella, Pecosa!!)