LA GRIPE, ESA GRAN DESCONOCIDA

LA GRIPE, ESA GRAN DESCONOCIDA


 

El otro día amanecí con gripe.
Es de las pocas valientes que se quedan conmigo alguna que otra noche (la otra es resaca).

Hacía mucho que no dormía conmigo, y la verdad es que no la echaba de menos para nada.
Que noche más mala pasé, dando más vueltas que una peonza, con dolor de garganta y con esa síntoma especial que identifica mis estados febriles y que es herencia familiar.
Sueño con cosas grandes.

No sabría cómo explicarlo, pero son formas indefinidas, grandes, que se vienen hacía mí.
Imaginaos un estupendo bungalow situado en una playa de arena blanca y aguas cristalinas.
Lo habéis imaginado ya??.
Pues olvidadlo, porque no tiene nada que ver. Eso es lo que tenéis que pensar cuando os queráis coger unas buenas vacaciones.

La cuestión es que lo paso mal, porque encima suelen ser procesos delirantes, y por lo tanto no puedo distinguir la ficción de la realidad.
Eso sí, y lo a gusto que te quedas cuando te despiertas y ves que la única cosa grande y deforme que te persigue es la imagen de Falete que sale en la tele??
(como podréis observar, no es Falete un tipo/a que me caiga especialmente bien).
Es como cuando sueñas que tienes un examen y te has quedado dormido y no has estudiado nada y te presentas y sacas un cero que ni Zamora de portero, y te despiertas y ves que no, que todavía te quedan 10 minutos para ese examen y puedes estudiarte 25 temas…
Que alivio, verdad??

La enfermedad conlleva también los cuidados maternos, con los “te lo dije” adjuntos.
“Te has puesto malo porque has salido con el pelo mojado. Te lo dije.”
“Y también, por no ponerte guantes, bufanda y forro polar debajo del abrigo. Te lo dije.”
“Y seguro que aquel día hace tres años en el que llegaste con la camisa mojada, porque venías de una fiesta de la espuma, dejo virus incubando dentro de ti, que salen ahora… TE LO DIJE.”

Pero todo esto se olvida cuando te traen esos caldos calentitos hechos con todo el cariño, y te prepara tus platos preferidos, y te hace la cama cada poco tiempo para que las arrugas de las sabanas no dejen marcas en tu espalda que hacen que parezca que te has flagelado, y te lleva a un estupendo bungalow situado en una playa de arena blanca y aguas cristalinas… Quieto, quieto, que vuelvo a confundir la ficción con la realidad.
Ahhhhhhh, por ahí vuelve Falete!!

Creo que me está subiendo la fiebre otra vez, así que os voy a dejar, que sino veo que esta el jueves no voy a poder salir por haber recaído.

Por cierto y como último apunte.
A qué hora sube la fiebre??
En mi casa, suele ser cuando comento que la tengo, porque siempre que lo digo, me dice mi madre:
“Claro, es que ahora es cuando suele subir”
Da igual que sean las 2 de la tarde, las 10 de la noche o las 9 de la mañana. Siempre es la hora en que sube.

Espero que pele esta dichosa gripe rápidamente, que no me gusta nada pasarme el día metido en casa sin hacer nada, viendo la tele, ojeando Facebook y sin ninguna preocupación más que tomarme la medicina cada 8 horas…

Besos para ellas (con mascarilla para no contagiar) y un abrazo para los demás.
Se os quiere y lo sabéis.

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