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SENTIMIENTO DE PERTENENCIA

SENTIMIENTO DE PERTENENCIA

Lo pienso cada vez que paso por delante del Sanjo, y veo por los alrededores a sus alumnos por allí rondando. Ahora mismo, si entrase en el colegio, ellos me percibirían como un extraño. Los profesores y auxiliares, salvo contadas excepciones, me percibirían como un extraño. Puede que hasta yo mismo me sintiese extraño en mi...

HISTORIAS DE UNA CABINA: LIVINGSTONE

HISTORIAS DE UNA CABINA: LIVINGSTONE

Hacía mucho que no escribía un capítulo de esta serie. Así que este domingo, que coincide con el día más feliz del año, me ha parecido un momento estupendo para hacerlo. Y qué mejor que sobre el bar que tantas alegrías me dio, y me definió definitivamente como pinchadiscos, tras varios años en los que alternaba...

CALIENTA, QUE SALES

CALIENTA, QUE SALES

Las historias tienen un principio y un final, y así deber ser. Estirarlas en demasía las convierte en aburridas y las hace perder el interés. Así que os diré que, por fin, volví. Y con ello volví a disfrutar de muchas cosas que hacía tiempo, demasiado, no disfrutaba. El bullicio de la calle. El tañido de las campanas a...

Cuando un hombre pierde a una mujer, bebe whisky

“CUANDO UN HOMBRE PIERDE A UNA MUJER, BEBE WHISKY”

"Cuando un hombre pierde a una mujer, bebe whisky".Sé que esta frase la he oído en una película o una serie, pero no recuerdo en cuál. Y se me quedó porque si hago cuentas de todo el que he bebido por este motivo, es probable que las autoridades sanitarias, en pro de mi salud, impidan que...

MARZO DEL 96

MARZO DEL 96

Grabo por la mañana esto. Por la tarde, mi amigo Pitu me dice, mientras lo escucha: – Estoy ahora mismo en El Maderal tomando un Cutty Shark cola. En un acto de egocentrismo propio de un malo de James Bond, me pongo mi propia lista para escucharla. Y aquí estamos los dos, en la barra de El Maderal, intentando...

A MENOS CUARTO EN BALMORAL

A MENOS CUARTO EN BALMORAL

Había oído hablar muchas veces de Balmoral. Había leído sobre él en distintos libros y artículos de los mejores periodistas de Madrid. Pero a pesar de haber vivido muchos años en la ciudad no lo conocía. Y por designios de eso que se llama linea temporal, me iba a ser imposible hacerlo. Aunque gracias a la imaginación,...

HACE UN AÑO

HOY, HACE UN AÑO

No recuerdo exactamente cómo acabé el año pasado. Sí sé que el groso de la operación consistió en estar, tal día como hoy, en Madrid viendo a Leiva. Y volver a Valladolid al día siguiente, echando virutas, para poder pinchar en el vermú de El Farolito. También recuerdo que a eso de las 22:00h. del 31 –que...

NO METER LOS LEVIS EN LA NEVERA

NO METER LOS LEVIS EN LA NEVERA

Hay tormenta de verano y me he venido a escribir a la terraza para disfrutar del olor a tierra mojada y del sonido de la lluvia. Disculpad un momento. Ahora vuelvo... Ya estoy. ¡Vaya fraude eso de escribir durante un chaparrón! Sí, la imagen muy bucólica, pero desde luego poco práctica. Con tanto agua azotándome la cara por culpa del...

ALGO PASÓ EN 2018

ALGO PASÓ EN 2018

Uno no sabe cómo se va a portar el año con él hasta que éste se acaba (como podréis observar, a mí este último me ha dado una clarividencia extraordinaria). Así que como 2018 ha tocado a su fin, es momento de echar la vista atrás un poco –con cuidado de no girar demasiado el cuello–,...

NO VIVO EN SUNSET BOULEVARD

NO VIVO EN SUNSET BOULEVARD

¡Qué efímera es la fama! (si se puede llamar fama a esto que voy a relatar). Durante muchos años he sido parte de la escena nocturna de primera linea de Valladolid. Porque, qué demonios, lo he sido. Y no me cuesta prendas decirlo (y quien me conozca un poco, sabrá que no me gusta tirarme flores. Pero...

SOY HUMANO Y LO SÉ

SOY HUMANO Y LO SÉ

Soy humano. Tengo sentimientos, y estos a veces necesitan ser recompensados. Yo juego para que sea así. Hago lo posible. Me esfuerzo y lo doy todo, aunque a veces sé que no llego. Y no llego porque como he dicho al principio, soy humano. Estas ferias 2018 me han puesto a prueba. Han exigido lo mejor de mí y...

LA PÉRGOLA

LA PÉRGOLA

El primer recuerdo que tengo de La Pérgola es de hace ya muchos años. Siendo un adolescente recién llegado a esa edad endemoniada para los padres –y de regocijo para los que la viven–, entrando con mi hermano Mario al grito de "Paul, una jarra de cerveza, una Coca-Cola y dos pinchos de pulpo". Era lo mejor...